El arte urbano no tiene edad

By 30 marzo, 2017Sin categoría

Quien piense que sigue habiendo límite de edad para llevar a cabo según qué actividades se equivoca. Sirva como botón de muestra el arte urbano. A priori, cabe pensar que es una práctica asociada a la juventud, por aquello de que está unido a valores de crítica social y agitación que normalmente -de forma no contrastada-, se infieren al graffiti y otras manifestaciones de street art. Nada más lejos de la realidad. No hay edad para aportar un valor a la sociedad, ¿y no es el arte urbano una interesante forma de hacerlo?


En Portugal, el grupo de graffiteros senior de Lata 65 están poniendo patas arriba las calles de Lisboa, y con ello las redes sociales. Organizado por Cowork Lisboa y el colectivo integrado por Wool – Covilhã Urban Art Festival, el proyecto Lata 65 reúne a mayores de 65 años en torno al universo del graffiti. Los pone a diseñar plantillas, les coloca un bote de pintura, y los saca a decorar muros. El objetivo pasa por hacer que estas personas se diviertan mientras se acercan a un territorio que, a priori, nada tiene que ver con la tercera edad. Y, de paso, embellecer las calles. Están renovando las mentes y la ciudad.


Un poco más cerca, en El Carpio (Córdoba), también sacaron a los mayores a pintar, spray en mano. Fue durante la X edición de Scarpia, jornadas de intervención artística que se celebran de forma anual en la localidad cordobesa. La idea era romper estereotipos, y así fue como surgió Abuelas grafiteras: un grupo de ancianas en un pueblo de 4.500 habitantes dispuestas a dar un giro al concepto de envejecimiento.

Afición saludable

La práctica de actividades artísticas en la tercera edad reporta notables beneficios para la persona que la desarrolla. Por un lado, a nivel motriz, les ayuda a trabajar la precisión manual y el pulso, por lo que puede contribuir a disminuir temblores y entumecimiento de dedos. Además, pone a funcionar el cerebro: fomenta la concentración, y la disciplina, la creatividad, y hasta la paciencia, se ven afectados de forma muy positiva por la dinámica artística.

Sin olvidar, claro, el componente emotivo. La ejecución de una acción con una elevada dosis creativa mejora su capacidad de expresión, y potencia las relaciones sociales. Y sobre todo, la risa. ¿No es ese, por sí solo, suficiente motivo para enfrentarse a la edad como un arma como el arte urbano?