Nombres internacionales del arte urbano (I)

By 2 marzo, 2017Sin categoría

No solo de pan vive el ser humano, y no solo de Bansky se alimenta el arte urbano. A pesar de tratarse de uno de los artistas -si no el que más, al menos en la actualidad- más representativos del street art a nivel internacional, hay mucho campo más allá del graffitero de Manchester. Y aunque la disciplina le deba mucho, por la visibilidad y normalización que les ha insuflado -alejándolo de los tópicos que la acercan a ilegalidad y subversión-, son muchos otros los nombres que están dotando a la corriente urbana de valor e idiosincrasia propios dentro del arte.

Above


Above lleva pintando las calles desde 1995. Este artista internacional (nacido en California pero afincado en Berlín) realiza intervenciones en las que el cuándo y dónde cobran especial relevancia. Su obra es toda una crítica a las injusticias y la pobreza: Above lanza a través de mensajes directos su postura sobre los acontecimientos políticos y sociales que protagonizan la actualidad. Mensajes donde subyacen altas dosis de sensibilidad y, por qué no, romanticismo.

C215


Detrás de C215 está Christian Guémy, un artista urbano caracterizado por sus retratos cargados de compromiso social. Este francés ha casi monopolizado sus intervenciones en la realización de pinturas de rostros y expresiones humanas a través de las que quiere sacar a superficie una parte de la sociedad que muchas veces es olvidada. “Las caras reflejan la personalidad de una ciudad”: personas sin hogar, niños de la calle, ancianos, refugiados.Son la cara B de la ciudad, la que no se quiere ver y justo por eso hay que mostrar.

SpY


Es uno de los nombres españoles que más están sonando a nivel internacional en lo que a arte urbano se refiere, y sus obras en ciudades de todo el mundo lo han hecho famoso. Es SpY. ¿Quién es SpY? Como punto de partida, podríamos calificarlo como “un ilusionista del street art”. Su clave está en transmitir las ideas a través del humor y la ironía, y siempre jugando con los elementos del paisaje urbano, que transforma, inyectándoles un nuevo significado. Comenzó en el arte urbano en los ochenta, cuando comenzó a graffitear en Valencia, de donde procede. Pero nadie le pone cara en el plano público. Es ese halo de misterio que lo envuelve el que le ha valido el apelativo de “Bansky español”.